Leyendas y algo más sobre las drogas

Leyendas y algo mas

Por Laura Alcaráz /

La psicóloga Laura Alcaraz responde, en su columna semanal, sobre el alcohol, el tabaco y la cocaína y los mitos y leyendas que giran a su alrededor.

“Todas las verdades que se callan se vuelven venenosas”.

Federico Nietzsche

“Droga” es toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce una alteración del natural funcionamiento del sistema nervioso central del individuo y además es susceptible de crear dependencia, ya sea psicológica, física, o ambas.

Esclarecer el uso de las mismas y el impacto real en los sujetos es imprescindible para que cada uno pueda responsabilizarse de la relación que estableció con ese objeto llamado “droga”. Negar o distoricionar la información puede matar, tanto como lo puede hacer el objeto del cual se depende, se usa o abusa.

 

Los sujetos que usan drogas no son diferentes a nosotros. Es más, podemos ser uno de ellos, sin saberlo o sin querer darnos cuenta de nuestras dependencias.

 

Con las drogas, con el amor y con el sexo, hay más mitos que realidades. Las dudas, la ignorancia, la información poco seria y la curiosidad tejen leyendas.

Alguien asegura que ha probado una determinada cosa y que es fantástica. O que conoce alguien que alguna vez le ha pasado… Así comienza el mito, que se replica y se replica en una suerte de transmisión oral que funciona desde los albores de la historia.

 

Esperar un discurso que al estilo de un amo nos indique qué hacer y qué pensar es a veces más tranquilizador que tener que arreglárselas con lo que es propio. Lo que se trae como certeza tiene que pasar a ser un interrogante que permita distintas formas de acercase a lo que no puede decirse…Aquello que duele. Permitirnos pensar en algunos de ellos nos acercara a una posición más responsable de nosotros mismos y de los Otros.

 

Algunos mitos… Sobre el alcohol

 

1. El alcohol no es una droga 

Modifica el funcionamiento del Sistema Nervioso Central, produce cambios en la conducta y la conciencia, y su consumo prolongado puede crear la necesidad progresiva de consumir cantidades cada vez mayores, para sentir los mismos efectos. Junto  a la aparición de molestias físicas y psíquicas cuando se suprime dicho consumo. Entonces es una droga, aunque no reciba el mismo tratamiento que se les da a las drogas ilegales.

2. El alcohol es un alimento

Solo aporta calorías vacías, o sea, no tiene valor nutritivo para el crecimiento y mantenimiento de la salud. Además irrita las paredes del tubo digestivo, agota las reservas de ciertas vitaminas e interfiere con la verdadera absorción de los alimentos. No es un alimento aunque se encuentre dentro del código alimentario argentino.

3. El alcohol es un estimulante 

Realmente es un depresor del Sistema Nervioso Central. Primero actúa sobre las zonas del cerebro que tienen que ver con el juicio, el razonamiento, la comprensión y otras altas funciones intelectuales que regulan la conciencia humana, la persona se desinhibe y aparecen emociones, sentimientos y conductas impredecibles, muchas veces inadecuadas, con expresiones de euforia, tristeza o agresividad. Al deprimir otras áreas del sistema nervioso, provoca trastornos en el lenguaje, en el control y la coordinación de los movimientos, y según la cantidad ingerida, se puede llegar a límites peligrosos de intoxicación
4.-El alcohol es bueno para combatir el frío

El alcohol dilata los vasos sanguíneos de la piel y da una sensación de calor, pero realmente la temperatura del cuerpo baja cuando la superficie de la piel caliente entra en contacto con el ambiente más frío que rodea al sujeto.

 

Algunos mitos… Sobre la cocaína

 

1. La cocaína es un afrodisíaco y aumenta el placer en las relaciones sexuales

Circula por el imaginario de muchas personas que la cocaína les hará mejorar sus relaciones sexuales. De hecho, hay personas que comienzan a consumir cocaína por buscar una mayor excitación sexual, desinhibirse para intentar realizar o proponer prácticas sexuales que en un estado sobrio no se atreverían a realizarlas. Como todo uso, depende de la dosis, la frecuencia y la persona lo que marcara el potenciar o no, esto.

 2. Colocar cocaína  en zonas erógenas o en los propios órganos genitales para conseguir  una mayor excitación sexual o prolongar la duración del acto

La cocaína, aplicada directamente sobre el glande o el clítoris, produce un efecto sedante sobre la zona, puede producir irritaciones sin llegar a mejorar la relación sexual, con lo que se disminuye la sensibilidad y, por ende, con ello, gran parte de la excitación sexual.

3. Si estas borracho la cocaína te quita la borrachera y si tenes que pasar un control de alcoholemia no dará positivo

Este es un mito muy común entre los consumidores. La cocaína debido a su poder estimulante del sistema nervioso central contrarresta el efecto depresor del alcohol, pero esto es solo a nivel consciente, por que el alcohol está en la sangre y la cocaína no lo hace desaparecer. Por lo tanto los controles de  alcoholemia darán positivo, debido a que el alcohol está en la sangre.

4. Si consumes cocaína estás perdido

Las personas que consumen cocaína no necesariamente tienen serios problemas de salud y sociales. Un consumo de cocaína no tiene por qué conllevar problemas serios. El consumo problemático esta más asociado a cuestiones sociales, familiares y personales, dependiendo de la frecuencia, y las características del consumo. Lo que no podemos olvidar es que la cocaína es una sustancia adictiva.

Algunos mitos…Sobre la marihuana

1. Se almacena en la grasa corporal

El THC, ingrediente activo de la marihuana, se almacena en la grasa corporal y su efecto puede durar días o incluso semanas.

 

Es cierto que la marihuana (como muchas otras drogas) entra en los depósitos de grasa del cuerpo, y es por esta razón es que puede ser detectado tras su uso, pero es la única parte de este mito que es verdad. El hecho es que los aspectos psicoactivos de la marihuana almacenados se utilizan rápidamente y mientras que el residuo de la droga sigue presente, ya no tiene ningún efecto sobre la persona.

 

2. Pérdida de la memoria

 

El consumo de marihuana provoca pérdida de memoria y una reducción general en la lógica y la inteligencia.

Este, es otro mito que tiene elementos de verdad y es sin duda la razón por la que es creído por muchos. Las pruebas de laboratorio han demostrado que la marihuana reduce la memoria a corto plazo, pero sólo cuando una persona está intoxicada con ella. No hay ninguna evidencia científica que sugiera que esto puede convertirse en un problema a largo plazo o permanente estando sobrio.

 

3. Pérdida de motivación

 

El consumo de marihuana produce apatía y falta de motivación.

Los estudios realizados en sujetos de prueba en la que se les dio una alta dosis de marihuanaregularmente, durante un período de días o semanas, encontró que no hubo pérdida de motivación o capacidad. Por supuesto, el abuso de cualquier sustancia tóxica durante largos períodos reducirá la capacidad de una persona para funcionar normalmente, pero la marihuana no es mejor ni peor.

 

4. Es una puerta de entrada hacia otras drogas

La marihuana es una droga de entrada, en otras palabras, conduce al abuso de drogas más potentes.

 

En la actualidad el alcohol puede considerarse una droga de entrada hacia otras drogas. Como en todos los usos depende de cada sujeto en particular, sin embargo la persona que elige usarla puede o no consumir otras drogas.

 

Algunos mitos… Sobre el tabaco

 

1. “Unos pocos cigarrillos al día no hacen mal” 

 

Muchos creen que solamente aquellas personas que fuman muchos cigarrillos al día están en peligro de sufrir problemas serios de salud. La enfermedad cardiovascular es la razón principal de muertes por causas relacionadas con el tabaco entre los fumadores y los no fumadores, y se puede encontrar esta enfermedad entre aquellos que tan sólo fuman de tres a cinco cigarrillos diarios.

 

2.  “Yo no dependo del tabaco, puedo dejar de fumar cuando quiera” 

 

Esto suele ser una excusa para continuar fumando. Todo fumador es dependiente física y psicológicamente del tabaco, aún fumando poco. Aunque existan personas que hayan podido dejar sin tratamiento terapéutico, el tabaco es una de las drogas que generan mayor dependencia física y psíquica.

 

3. “Conozco personas mayores que fuman mucho y nunca se enfermaron” 

 

Seguramente evocamos a algún anciano que ha fumado toda la vida y esté bien. No olvidemos que vemos solo a los fumadores que llegan a vivir más. A los que han muerto a causa del tabaco no se los ve envejecer. Una de cada dos personas que fuma fallece por enfermedades relacionadas con el tabaco. Y la mitad de ellos lo hace en la edad media de la vida.

 

4. “El tabaco ambiental no mata” 

 

Treinta minutos de exposición pasiva al humo de tabaco son suficientes para que el sistema circulatorio del no fumador se comporte de manera similar al de un consumidor. Esta circunstancia aumenta el riesgo de sufrir, entre otras patologías, un infarto de miocardio. Los no fumadores que conviven o trabajan con fumadores tienen un mayor riesgo de contraer cáncer de pulmón que los que no viven ni trabajan con fumadores. Cada cuatro cigarrillos que fuma alguien, el fumador pasivo, fuma uno.

 

Los falsos mitos en torno a las drogas existirán siempre por que los discursos conservadores se han encargado de demostrar de forma ineficiente para la ciencia pero eficiente para la conciencia social, que son malas y es imposible que nos vaya bien consumiéndolas. Lo cierto es que efectivamente existe gente que convive con ellas.

 

Lic. Laura Alcaraz

Psicóloga (UBA)

lic.lauraalcaraz@aabramendoza.com.ar

www.aabramendoza.com.ar

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